El consejo de administración… ¿para qué?

En muchas ocasiones parece un ente virtual con escasa presencia en la vida de la empresa. Esto sucede porque en muchas empresas confluyen y además se confunde el cargo de Administrador (el delegado del consejo) y el de director o gerente.

Los roles son muy diferentes y para que se lleven a cabo es preciso que estén claros y si pueden ejercerse por personas diferentes mucho mejor. ¿Por qué? Pues porque cada rol tiene unos intereses, y los intereses en ocasiones se contraponen y en ese caso es dónde podemos olvidar los de un rol en beneficio de los del otro rol.

El rol o trabajo de un consejero en una empresa se podría definir en un binomio: Definir una estrategia que Cree Valor y que al mismo tiempo lo Proteja (que haga crecer la empresa y que la proteja de los riesgos internos y del entorno). En cambio el rol o trabajo de un director o gerente debe limitarse a ejecutar y hacer que desde todos los ámbitos de la empresa se ejecute esa estrategia.

Si los roles confluyen en una misma persona, el conflicto de intereses hará que alguno de los roles se vea desatendido.

Si hablamos de la Creación de Valor, cuando los roles se confunden por confluir en la misma persona, siempre suele perder el rol de consejero, porque el día a día del rol de directivo absorbe y hace que se pierda la perspectiva a largo plazo que encarna el trabajo de un consejero.

Y si hablamos de la Protección del Valor sucede lo mismo y sale también perdiendo el Consejero porque su preocupación por un control interno eficaz y una minimización de riesgos se verá contrapuesta por la vorágine ejecutiva que empapa al día a día del directivo.

Sabemos que el gran problema que acaba llevando a la confluencia de roles es la limitación de recursos económicos, pero no olvidemos que la retribución de un consejo debe estar mas ligada al valor de sus acciones que al tiempo que permanezca presente en el negocio, y la retribución de un directivo debe estar ligada a cuanto de la estrategia ha conseguido ejecutar. Roles diferentes, intereses diferentes, retribuciones diferentes.

Hay sin embargo una figura que no encaja en ninguno de los dos roles, más bien los complementa y por ello se hace necesaria en las empresas: es el Consejero Independiente del que comentaremos cosas en breve.

 

Indicadores: moda o necesidad

Hoy en día es bastante común oír hablar de “medir” para poder gestionar en las empresas y organizaciones. La necesidad de “medir” se traduce en crear, trabajar y analizar indicadores (KPI´s en Ingles)

Incluso se están publicitando ofertas de trabajo para puestos directivos o de mandos intermedios en los que se les añade la exigencia de ser capaz de “gestionar con indicadores”. Parece que los Indicadores están de moda.

No queremos quitarle valor al concepto de “medición”, pero es conveniente darle el sentido justo y la comprensión adecuada si no queremos convertir el trabajo de dirección de una empresa o departamento en algo tan simple como “coleccionar indicadores”.

Cuando esto sucede, rara vez se analizan dichos indicadores y/o si se hace las conclusiones no son determinantes y las decisiones que se toman acaban llevando a la empresa a otro sitio diferente que el deseado.

En este estado de cosas, tenemos tendencia a creer que no tenemos “suficientes” indicadores, y nos lanzamos a pedir una nueva batería de indicadores cayendo así en un bucle sin fin. Creamos “cuadros de mando” sin parar (conjuntos de indicadores con alguna relación ente ellos).

Sirva lo comentado como “sana advertencia” (muchos somos los que hemos caído en esta trampa) y tras ello sin ánimo de ser exhaustivos en el tratamiento del concepto de Indicador, daremos unas breves pinceladas a modo de introducción:

  • Un indicador es una medida de cómo está “progresando”, bien un resultado o bien un proceso o flujo de trabajo.
  • Podemos definir indicadores operativos e indicadores estratégicos. En ambos casos, los “indicadores clave” de verdad son pocos, y en el segundo grupo dependen de la Estrategia elegida en cada momento y para cada empresa (y los Objetivos claro).
  • Tan importante es elegir el indicador adecuado como que los datos de los que depende el propio indicador sean consistentes, correctos y estén disponibles a tiempo

Cumpliendo estas tres sencillas ideas, estaremos adentrándonos con eficacia en el mundo de los indicadores como herramienta auxiliar a la toma de decisiones en los negocios.

Consulte nuestro enfoque para la gestión de Indicadores, integrado en un sistema de gestión equilibrado (BSC)para su negocio.